ENLOQUECEDOR VIAJE DE ARJONA

RA_pressDYLa locura inicia en el Coliseo Yucatán el viernes por la noche con las primeras notas de la canción “A la luna en bicicleta”, que marca la aparición de Arjona montado en un vehículo retro que no deja de pedalear durante toda la interpretación, y que aparece del piso del segundo nivel del escenario

Faltan 15 minutos para las 10 de la noche, las miles de personas que ya ocupan sus lugares en el Coliseo Yucatán están ansiosas, pues detrás de una gigantesca cortina color humo sólo se ven las siluetas de técnicos y músicos que van y vienen para afinar los últimos detalles.

En ese momento, el sonido de una enorme locomotora invade todo el lugar. Es el tren, ya llegó a la estación. El viaje está por comenzar y, hasta ese momento, uno no imagina todo lo que traería.

Anteanoche Ricardo Arjona transportó a todos los asistentes a su concierto por un Viaje, como se titula su más reciente gira y producción musical, que enloqueció de principio a fin a todas las “señoras” de dos, tres, cuatro y hasta seis décadas.

A los varones presentes no les quedó otro remedio que ser testigos de una súper producción de la que se rodea el cantautor guatemalteco, con músicos cubanos, mexicanos y puertorriqueños, un escenario de dos niveles con escaleras laterales, una pantalla gigantesca y dos laterales de gran tamaño que seguían a Arjona a cada segundo y toda una decoración que te hacía sentir en una estación del tren, incluyendo dos vagones, bancas, maletas amontonadas y hasta dos bicicletas fabricadas con chatarra.

Una tras otra, desde las primeras notas, sus canciones se convirtieron en historias en las que el público se emocionaba o incluso identificaba con los personajes.

“A la luna en bicicleta”, tema incluido en su más reciente producción, marcó el inicio de un concierto en el que el público no dejó ir al artista sino hasta que regresó dos veces más al escenario, para ofrecer un viaje de dos horas y quince minutos y que terminó a la media noche.

“El problema”, “Acompáñame a estar solo”, “Dime que no”, “Cuando, “Desnuda”, “Viaje”, “Invertebrado”, “El amor” y “Piel pecado”.

La pantalla gigante y las pantallas bajas en forma de cenefa, que por momentos se abrían para dar paso incluso a un auto compacto convertible negro para que Arjona y dos de sus músicos abordo comenzaran con “Historia de Taxi”, aceleraban más el ambiente y los gritos de júbilo de sus seguidores, que a cada minuto quedaban más impresionados con un espectáculo cuidado hasta el más mínimo detalle y profesionalismo.

Las historias siguieron transcurriendo en una estación que vio pasar días, noches, lluvia, nieve, historias de amor y desamor y hasta la emoción de una dama del público de nombre Paty que subió al escenario y se sentó en las piernas de Arjona para que le cantaran “Señora de las cuatro décadas”.

Sin mostrar cansancio en ningún momento y dispuesto a entregarse hasta que el público se cansara como prometió, se sentó en unas maletas viejas a escuchar completa la canción “Te conozco” que más de cinco mil gargantas cantaron a todo pulmón.

¿Su salida definitiva? Tenía que ser con “Mujeres”, no podía ser de otra manera, con emoción desbordada de ambas partes del escenario.

Vestido de mezclilla, playera de algodón, chaleco y gabardina en tonos grises y negro, y sombrero rojo, Arjona recordó sus inicios con un bloque acústico de sus primeros éxitos y hasta complaciendo peticiones del público, momento que ofreció después de su primera salida.
Renata Marrufo Montañez | Diario de Yucatán

Fuente…..http://ricardoarjona.com/enloquecedor-viaje-de-arjona/

Be the first to comment

Leave a Reply