Crónica de un Viaje Chicabal

Vista panoramica de la Laguna de Chicabal
Vista panoramica de la Laguna de Chicabal

Aprovechando el fin de semana largo del 20 de octubre decidimos con unos amigos aficionados al montañismo y a la fotografía ir de excursión al altiplano de nuestro país, el destino final la Laguna de Chicabal ubicada en el volcán del mismo nombre, en el municipio de San Martín Sacatepéquez también conocido como San Martín Chile Verde, en el  departamento de Quetzaltenango.

Al filo del mediodía del sábado llegamos a la ciudad de Xela, donde un grupo de montañistas iba a iniciar el ascenso al volcán Siete Orejas, otra de las 37 cumbres oficiales de Guatemala, nosotros nos dirigimos al municipio de Zunil para visitar el pueblo y poder fotografiar sus paisajes y  a uno de los 3 “Mashimon” que se veneran en nuestro país.

A eso de las 4PM llegamos finalmente a San Martín Chile Verde, en donde dejamos la comodidad de nuestro bus para empezar la subida al campamento en un pick-up de doble, ya que es la única manera de llegar debido a que la época de lluvias hace que el camino sea muy malo.   Los 30 minutos de brincos, resbalones y sustos del viaje valieron la pena, el campamento en las faldas del volcán es algo muy bello y sobre todo muy bien cuidado, es de felicitar a las personas a cargo del lugar.  El campamento cuenta con varias cabañas para dormir, campo de fut, baño compartido, un comedor, tienda y un salón donde de 6 a 9 PM hay luz para poder cargar las cámaras y los celulares.

Es increíble lo bien que el clima se portó con nosotros, que a solo 10 minutos de haber llegado a la seguridad del campamento empezó a llover, lo que en lugar de ser algo molesto nos permitió tomar bellas fotos.  Luego de cenar un par de buenos pashes y chocolate bien caliente para el frio (8 o 9 grados aprox.) el cielo inicio a despejarse, permitiéndonos ver (y fotografiar) un cielo nocturno como pocos, lleno de estrellas y celajes.  Además con ese buen clima pudimos aprender y practicar algunas otras técnicas fotográficas como el Light Painting y el Cloning, luego de eso a dormir que el día domingo empezaría muy temprano.

A las 3:45 AM sonaron las alarmas e iniciamos los preparativos para subir al mirador de la Laguna Chicabal y poder apreciar el amanecer desde ahí. Al salir de la cabaña se podía apreciar un cielo totalmente despejado, bellísimo, donde te das  cuenta de la magnitud de la creación de Dios, de las bellezas que podemos apreciar cuando salimos un poco del estrés de la ciudad.

Alrededor de las 4:30 AM salimos del campamento con rumbo a la cima del volcán. El ascenso para alguien como yo que no hace ejercicio regularmente es un poco duro, pero vale la pena cada paso  de los casi 4 kilómetros al mirador de la laguna. Son aproximadamente 1:30 horas para poder subir hasta el mirador, la vista desde ahí es impresionante.  Estaba empezando a aclarar cuando llegamos lo que nos permitió presenciar como el sol salía desde atrás del volcán Santa María, una de las más bellas experiencias que me ha tocado vivir.  Algunos de los compañeros de viaje fueron a buscar un mejor lugar donde tomar la foto ideal, yo honestamente no pude porque ya las fuerzas no me daban para más y aun me faltaba el tramo final a la cumbre, pero si pude sacar unas bellas fotos del amanecer.  Como les digo, valió la pena cada paso hasta ese lugar.

Desde ese lugar también era posible ver la laguna de Chicabal, un lugar lleno de belleza y espiritualidad, considerado como un lugar sagrado para las personas de sector.  Nuevamente un bello clima, totalmente despejado que a esa altura nos permitió divisar a lo lejos el océano pacifico por un lado y los volcanes Tacana y Tajumulco al otro lado.

Despues del amanecer algunos de los compañeros decidieron bajar (y después subir) las 500 gradas hasta la orilla de la Laguna Chicabal, en donde pudieron admirar de cerca su impresionante belleza.  Cuando regresaron procedimos al último esfuerzo, la caminata a la cima.  Aproximadamente a 15 minutos del mirador esta la cima del Volcán, su punto más alto se encuentra a 2900 mts sobre el nivel del mar.  Otra de las 37 cumbres oficiales. El lugar hermoso, la vista impresionante. Para alguien que no está acostumbrado a este tipo de aventuras es casi como tocar la cima del cielo, the top of the world, desde ahí puedes ver kilómetros y kilómetros de paisajes del occidente de nuestro país.

Luego de aproximadamente 2 horas en el lugar iniciamos el descenso, ya menos cansado y mucho más relajado.  Con la luz del día pude ver bien la carretera por donde habíamos subido y me costaba creer que lo había logrado.  Nos tomó más o menos el mismo tiempo que la subida el llegar de nuevo al campamento.

Despues de un delicioso desayuno típico en el comedor del campamento nos dispusimos a salir de regreso a la civilización.  No podía faltar la parada para comprar las famosas chechas rellenas y panito dulce.  El plan era pasar a las famosas aguas Georginas, pero fue imposible llegar al lugar debido a la afluencia de personas por el asueto, pero en lugar de eso descrubimos un bonito balneario en Salcaja, donde después de almorzar salimos con rumbo a la ciudad de Guatemala.

Quiero agradecer a las personas de Montaña y Aventura, quienes en todo momento estuvieron al pendiente de nuestra seguridad y haciendo de este un bello viaje, y a mis amigos de Studios 8, Clau que me ha enseñado las técnicas para estas bellas fotos, Rodris, Marvin y sobre todo de la Navi que sin sus porras (por llamarlo de algún modo) no hubiera llegado a la cima.

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Por: Edwin Valdez

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