Barrondo le da a Guatemala el logro deportivo más importante de su historia

Muchos hablan el día de hoy del logro de Erick Barrondo García, al ser medalla de plata en Londres, en la especialidad de 20 kms marcha,  sin embargo me impresiona leer una frase de Juan Ignacio Ceballos, un reconocido periodista de ESPN, quien califico el logro del chapín como “uno de los resultados más impactantes que recuerde el deporte latinoamericano en este siglo”.

Este jovencito de solo 21 años de edad, se sitúa hoy por hoy en el podio de honor de los deportistas históricos de Guatemala, por encima de figuras históricas como Matero Flores y Teodoro Palacio Flores. También lo sitúa en una figura  histórica en el deporte centro americano, en donde con la presea de plata, se cuentan con un total de 3 medallas en toda la historia.

Tal vez lo más importante de este logro es la historia que la rodea, una historia que se resume en humildad, tenacidad, responsabilidad y fe… esa historia hace de este logro sea calificado como lo uno de los más impactantes del deporte en Latinoamérica.   Me refiero a esa historia que ya muchos conocen, esa historia de un muchacho que de nacer en la extrema pobreza llego a ser el ser humano más impórtate de la historia del deporte de Guatemala. Seguramente de esa historia se hablara mucho, y ojala los niños y jóvenes la tomen como ejemplo e incentivo para alcanzar sus metas.

Los que vivimos la carrera de los 20 Kms, esos 78 minutos y 57 segundos, ya sea por radio, televisión o internet, que temblamos, gritamos e incluso lloramos, podemos estar sumamente contentos pues, es un evento que quedara escrita en los libros de historia y que nuestros hijos y nietos lo usaran de inspiración y lo verán como una leyenda…

Tengo gravado en mi mente varios momentos de este logro, uno de ellos es ver a ese joven terminando la carrera, por delante de campeones mundiales, por delante del poseedor del récor mundial, por delante de ex campeón olímpico que no puedo ni si quiera terminar la carrera..  lo veo en plena carrera con su crucifico saltando en su cuello, lo veo levantado sus manos y agradeciendo a Dios, lo veo conteniendo las lágrimas mientras en su cuello posan esa medalla de plata.

Me quedo con dos frases de Barrondo:

“A nosotros jamás nos despertó el sol. Cada día, lo fuimos a buscar. Y lo encontramos. Esto es para toda la vida” 

“En Guatemala hay violencia y yo sería feliz si después de esto alguien deja el mal camino y se pone a practicar deportes”